Capitulo 5: Los amantes.

22.gif 

Hay una vieja historia que todos escuchamos cuando éramos pequeños, la leyenda de un misterioso polvo blanco que nuestras madres esconden en la alacena, ese polvo con el que las ratas y las cucarachas caen muertas. Tony Dalei, el pecoso y regordete niño pelirrojo que vive en la esquina, conoce bien esa historia y se la ha contado a Clemencia. Inmediatamente la mente de Clemencia comenzó a volar, el cielo oscureció por completo y un rayo de luz se posó sobre ella, su sonrisa era la indicación de que la pequeña niña había captado la señal a la perfección.Mientras la pequeña niña ideaba su plan, Nora Claustro visitaba unos departamentos en las afueras de la ciudad, vestida de lentes oscuros y gabardina, llamó varia veces a la puerta más vieja con el número 660.  Tocó y tocó hasta que se cansó y entonces gritó: “Joseph, abre, soy yo Nora, por favor amor”, con tanto escándalo una vecina de la puerta contigua abrió y sin más ni más exclamó: “Se fue ayer por la mañana, con un montón de maletas, pagó el alquiler y dejó unas cuántas deudas”. Nora enfureció y mientras caminaba a su automóvil cogió el celular, marco a la única persona que podía escucharla, su fiel amiga Sandra Gozarra, y le contó “él se fue, me dejó”.Hay una vieja historia que todos hemos escuchado, esa en la que dos personas se aman profundamente y pese a la adversidad logran estar juntos y viven felices para siempre, claro, hasta que uno de los amantes sale huyendo dejando al otro solo.

No Comments Yet

Aún no hay comentarios.

RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack

Deja un comentario