Capitulo 13: Nadie sobrevive al fin del mundo.

“Justo la nieve comenzaba a caer cuando algo extraño en El piadoso sucedió, luces rojas llenaron las calles y a los vecinos reunieron, una particular sirena se escucho sonar y la gente comenzó a murmurar. A Nora Claustro la sacaban inconsciente de su casa, tendida en una camilla, nadie de su familia le seguía, era Joseph quien de cerca la vigilaba mientras algunas viejas cuchicheaban: pero ¿Cómo fue que ésto pasó? ¿Cómo sucedió? ¿Quién lo vio?” Nosotros lo sabemos, cantaron los niños del coro y con su sutil voz siguieron: Sucedió esta mañana cuando Octavio claustro al doctor de su mujer visitaba, fue a recoger las medicinas de Nora, y algo preocupado preguntó “¿Será normal su delicado estado?”, el doctor respondió “Con un mes de embarazo es perfectamente normal”. Entonces a Octavio le salió a relucir algo a cuenta: “Hace un mes yo no estaba en la ciudad”. Furioso salió del hospital y lleno de ira en su automóvil subió.
¿La ha descubierto? ¿Qué tan enojado estaba? ¿Fue él quién la ha dejado inconciente? insistían las mujeres, a lo que los niños cantaban: Clemencia se encontraba en la sala de su casa, acostada en la alfombra junto al sillón, sostenía en sus manitas una cajita de cristal, la abrió y observó el alacrán que guardaba en su interior. “Me vas a ayudar pequeño” le decía una y otra vez, cuando la puerta de golpe se abrió y Octavio ordenó “Sube al coche, que nos vamos ahora mismo”, Clemencia corrió hacia su papi y dejó la caja de cristal abierta junto al sillón.
La pequeña niña no entendía el humor de su padre, pero acató la orden. Octavio tomó un par de maletas y las llenó con ropa de él y de Clemencia, las subió al coche y tomó a su hija, Clemencia preguntó: “¿Mami no viaja con nosotros?” y Octavio respondió “Nunca más”. Se alejaron los dos del buen barrio “El Piadoso” colonia residencial, se alejaron de nosotros sin mirar atrás, se fueron los Claustro y dejaron atrás el pasado con dos boletos de avión en mano.
Pero ¿Con esta pobre mujer que ha pasado? Pasó lo que tenía que pasar, el final llegó al mundo de los Claustro en esta navidad. Nora había llegado tarde a casa, no estaba Clemencia ni Octavio, ni rastro de ellos, el clóset estaba vacío y no había maletas en el armario. Nora comprendió que todo había acabado, pero fue entonces ahí en la sala, cuando sintió el pinchazo en el pie y un terrible dolor. ¿Ha sido el alacrán? santo Dios ¿Le ha picado el alacrán?
Déjennos seguir con nuestra canción, replicaron los del coro y la historia finalmente terminaron de contar: Joseph, decidió a hablar con Nora nuevamente, llamó varias veces a la puerta, después de un rato sin obtener respuesta, fue a la ventana de la casa y encontró a Nora tirada en la sala, inconsciente con un alacrán recorriéndole las piernas. Joseph marcó a una ambulancia y espero en la ventana. Ahora Nora rumbo al hospital va, se debate entre la vida y la muerte mientras su esposo e hija en el aeropuerto un vuelo esperan impacientes. Es aquí donde termina este villancico del fin del mundo, más no la historia de los Claustro, que aún les queda mucho por contar.”

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